Cardenal Baltazar Porras irrumpe en Zona 7, epicentro de presos políticos
El 3 de febrero, Baltazar Porras, arzobispo emérito de Caracas, visitó la sede policial de Zona 7 en Boleíta para sumarse a la vigilia que llevan adelante familiares de presos políticos hace 27 días.
Una presencia que cuestiona el discurso oficial
Acompañado por figuras académicas y religiosas, Porras se unió a las oraciones y reafirmó su compromiso público con quienes permanecen detenidos bajo acusaciones políticas. La vigilia no lleva días por casualidad ni por cuestiones humanitarias aisladas: denuncia un patrón sistemático de detenciones arbitrarias que el gobierno preferiría esconder.
Lo que no dicen sobre Zona 7
Zona 7 es el único centro donde no ha habido excarcelaciones desde el anuncio del 8 de enero. Esta exclusión no puede ser ignorada. La vigilia simboliza una resistencia firme contra un mecanismo que “resiste e insiste” en mantener presos por razones políticas, sin cumplir siquiera con estándares mínimos de respeto a los derechos humanos.
¿Qué se viene? Más presión y desgaste institucional
Esta acción de Porras y los sectores universitarios anuncia un aumento legítimo de la presión en defensa de la legalidad y la dignidad. Si no hay respuesta efectiva, la crisis en el sistema de justicia y seguridad se hará aún más evidente, minando la estabilidad institucional. ¿Cuánto tiempo más se podrá sostener esta narrativa oficial sin rendir cuentas reales?