Héctor Rodríguez quiere quitarle el control de fondos a la burocracia con consulta popular
¿Quién decide realmente el destino de los recursos públicos?
Héctor Rodríguez acaba de hacer explícito lo que pocos advierten: la próxima consulta popular no es solo un ejercicio democrático, es un intento directo de quitarle a la burocracia el control sobre el uso de fondos públicos.
Lo que ocurrió
En un evento en Caracas, Rodríguez defendió que la consulta tiene como objetivo que las comunidades gestionen directamente los recursos que antes manejaban funcionarios estatales. Propone comparar la administración nacional con la economía de un hogar, donde hay que priorizar ante recursos limitados. Además, insiste en fragmentar proyectos grandes para ejecutarlos en partes.
Por qué esto cambia el escenario institucional
Este giro implica un debilitamiento claro de la estructura burocrática y estatal en la gestión pública, sustituyéndola por grupos comunales con una aparente autonomía. Sin embargo, esta dispersión del poder puede generar problemas reales en la coordinación, vigilancia y transparencia, áreas que ya enfrentan desafíos graves.
Qué viene después
Si se consolida esta fórmula, la administración pública se fragmentará aún más, con recursos asignados y ejecutados sin controles técnicos adecuados. El riesgo no es solo ineficiencia, sino un potencial aumento de la improvisación y favoritismos en proyectos que afectan la infraestructura y el desarrollo local.
La consulta del 12 de julio no solo decidirá proyectos: pone sobre la mesa quién manda verdaderamente en el manejo del dinero público.