Protagonismo comunal: el plan agroalimentario que el poder oficial no quiere que entiendas
Plan Agroalimentario Nacional: la apuesta oficial que nadie cuestiona
El viceministro Elías Sánchez anunció la siembra de 22.000 hectáreas de maíz bajo un modelo comunal que, según el régimen, apunta a consolidar una economía de propiedad social.
¿De qué se trata esta estrategia?
Comunidades organizadas en estados como Monagas y Guárico lideran este esfuerzo para sustituir importaciones y alimentar la agroindustria local. Sin embargo, el control estatal llega hasta asignar créditos mediante bancos comunales, que exigen pagos en especie, un mecanismo poco transparente que encierra riesgos para la inversión y la competitividad real.
¿Por qué aquí está el verdadero cambio?
Este modelo ha sido promovido como la solución a la crisis productiva, posicionando Empresas de Propiedad Social (EPS) frente al sector privado tradicional. El llamado “Circuito Económico Comunal” se planta como un sistema cerrado que puede dejar de lado la iniciativa individual y la eficiencia empresarial en favor de un esquema estatalizado con recursos públicos.
Lo que no se discute: ¿qué pasa con la productividad y la seguridad alimentaria del país?
Mientras el gobierno insiste en la liturgia comunal y en la realización de encuentros para celebrar “avances”, existen dudas serias sobre la capacidad real del sector para incrementar la producción sostenible y garantizar alimentos frente a un modelo que prioriza la estética política antes que resultados económicos tangibles.