Abuso en geriátrico de Carabobo: ¿Quién protege a nuestros mayores?

Abuso en geriátrico de Carabobo sacude la confianza pública

Un empleado de la Beneficencia El Carmen en Carabobo está detenido por abusar sexualmente de una mujer de 65 años con discapacidad física y cognitiva. Un puesto que debería cuidar, fue usado para cometer el peor de los crímenes.

Lo que pasó

Néstor Daniel Querales, de 55 años y asistente en el centro, aprovechó su posición para atacar reiteradamente a la mujer. Él tenía acceso a sus movimientos dentro del asilo, lo que facilitó las agresiones dentro del recinto.

La denuncia llegó cuando la víctima, durante una visita de sus familiares, contó lo ocurrido. La directiva suspendió al empleado apenas recibió la denuncia, y el caso fue llevado al Cicpc de Carabobo para la investigación formal.

¿Por qué esto cambia el juego?

Este episodio desnuda un problema grave en las instituciones que deberían proteger a nuestros adultos mayores: falta de controles efectivos, supervisión y protocolos para prevenir abusos internos.

Además, la víctima presenta discapacidad, lo que hace aún más urgente revisar cómo se garantiza la seguridad física y mental en estos lugares.

¿Qué sigue?

Querales está bajo custodia y el proceso judicial está en marcha. Pero la pregunta es: ¿cuántos casos similares quedan ocultos por miedo o falta de denuncias? ¿Qué harán las autoridades para blindar el sistema?

La sociedad debe exigir mecanismos claros y contundentes que eviten que quienes deben proteger a los más vulnerables sean, en cambio, sus agresores.

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