160 Muertes y contagios fuera de control en el nuevo brote de Ébola en Congo
El Ébola avanza en Congo mientras autoridades luchan por controlarlo
El Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo confirmó 160 muertes sospechosas y 671 casos sospechosos en solo una semana desde el brote de Ébola en la región de Ituri y Kivu del Norte, fronteriza con Uganda y Sudán del Sur.
De esos casos, las pruebas de laboratorio solo han confirmado 6 muertes y 64 contagios, dejando grandes sospechas sobre la subdeclaración real, especialmente en zonas conflictivas donde grupos armados controlan territorios, como Kivu del Sur.
¿Por qué esto cambia el escenario?
El foco del brote corresponde a la cepa Bundibugyo, con una tasa de letalidad entre 30% y 50%, para la cual no existe vacuna ni tratamiento autorizado. Además, áreas bajo control rebelde como el Movimiento 23 de Marzo no son monitoreadas adecuadamente, lo que limita cualquier posibilidad real de contener la epidemia.
La circulación del virus en una zona en conflicto pone en jaque la seguridad sanitaria no solo de Congo, sino de países vecinos, que ya reportan casos importados y reforzaron controles fronterizos, mientras algunos incluso han cerrado fronteras.
¿Qué viene ahora?
Sin un control efectivo, es probable que el virus siga expandiéndose y que las cifras oficiales se queden cortas ante un escenario complejo de inseguridad, falta de infraestructura y presencia de grupos armados. La alerta internacional fue declarada, pero la respuesta local permanece limitada.
La cruda realidad no es solo una crisis sanitaria, sino un problema de gobernabilidad y seguridad que, si no se aborda con los recursos y la contundencia necesarias, puede derivar en una tragedia regional con consecuencias duraderas para las instituciones y la estabilidad.