Motherflowers: El álbum que redefine la música venezolana lejos de casa
Un disco que no busca encajar, sino representar una identidad
Motherflowers, desde Puerto La Cruz y ahora radicados en Colombia y Argentina, acaba de lanzar su tercer álbum, Que vayan y lo cuenten. No es solo un disco más: es la fotografía de la Venezuela que sus integrantes dejaron atrás, pero que sigue viva en cada ritmo, letra y mezcla.
¿Qué pasó realmente?
Hace años planearon un proyecto para investigar y fusionar ritmos tradicionales latinoamericanos. El plan original no prosperó, pero la idea se transformó en este álbum que recorre el continente desde Venezuela hacia el sur, tocando tambores, salsa, merengue y cumbia.
Con influencias captadas en Bogotá, Buenos Aires y sus raíces en Venezuela, Motherflowers arma un relato sin filtros ni concesiones del caos cultural que vive el venezolano, entre géneros opuestos y una realidad fragmentada.
Por qué esto redefine la música local
Mientras otros buscan encajar en modas o etiquetas, Motherflowers construye desde su propia experiencia migratoria y cultural. No se unieron al discurso común de la música venezolana ni intentan competir con nadie. Buscan hacer su rincón, auténtico y sin concesiones, integrando colaboraciones que rompen esquemas tradicionales, como artistas de Argentina y Uruguay que no pertenecen a su universo musical habitual.
¿Qué viene después?
Que vayan y lo cuenten consolida a Motherflowers como un grupo con estructura para proyectos más ambiciosos y globales. No es un punto final, sino un escalón hacia una obra que invita a cada oyente a construir su propia historia y vínculo con la música venezolana desde prismas variados y reales, lejos de una narrativa oficial homogénea.
Este álbum también abre la puerta para que la música regional se reinvente desde la experiencia de la migración, la adaptación cultural y la mezcla intencional de géneros que reflejan problemas de identidad y pertenencia que no suelen abordarse en discursos oficiales.