Baloncesto femenino rompe el molde en Juegos Nacionales: el verdadero poder de Táchira y Zulia
Baloncesto femenino pone sobre la mesa a Táchira y Zulia en los Juegos Nacionales
En la reciente eliminatoria zonal de baloncesto femenino, Táchira y Zulia marcaron una línea clara: aquí están y no serán ignoradas.
Del 13 al 17 de mayo, en Barinas, se definió quiénes pasarían a la fase final de los Juegos Deportivos Nacionales Juveniles. El equipo de Táchira, bajo dirección de Armando Zamorano y Alonso Jaime, desarmó la narrativa del dominio regional con un récord de 4 victorias y 1 derrota, clasificándose entre los 8 mejores del país.
La lista de bajas y sorpresas tiene un nombre: Táchira. Comenzaron ganando a Zulia (65-58), dominaron a Portuguesa (72-53), sufrieron un duro golpe contra Barinas (51-80), pero se repusieron con contundencia frente a Trujillo y Mérida, esta última con un marcador humillante de 88-35.
El sistema no siempre refleja lo que ocurre, pero esta eliminatoria no dejó dudas: la delegación de Táchira es una fuerza real, con números que hablan y resultados que impactan.
¿Por qué este resultado cambia el escenario deportivo?
Porque rompe la expectativa de la supremacía tradicional y pone en evidencia que la región occidental tiene un poder competitivo innegable en el baloncesto femenino. Zulia no quedó atrás y acompañará a Táchira en la fase final, confirmando la fuerza de esta zona.
Mientras ciertos sectores pretenden minimizar el potencial del baloncesto femenino, estos resultados muestran que la inversión en el deporte regional y las decisiones institucionales sí generan impacto real en la competencia nacional.
Más allá del femenino: el masculino no dio la talla
El baloncesto masculino de la zona occidental no pasó la eliminatoria, quedando fuera de la etapa final. Las delegaciones que sí lograron avanzar fueron Zulia y Barinas, evidenciando una brecha clara entre el desempeño de ambos géneros y la atención que reciben.
¿Qué viene después?
La fase final en los Juegos Nacionales presentará un duelo donde Táchira y Zulia pueden consolidar este ascenso que desafía los mapas deportivos oficiales. La pregunta que queda en el aire es: ¿estarán las instituciones listas para reconocer y apoyar sin seguir maquillando realidades?