Gobierno reabre, pero la seguridad queda en suspenso
Donald Trump firmó la ley presupuestaria que pone fin al cierre parcial del gobierno federal en EE.UU., pero con una condición clave que pocos resaltan: el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) solo tendrá financiación hasta el 13 de febrero.
¿Por qué importa esta fecha?
El límite temporal para el DHS responde a presiones demócratas, que buscan reformar una agencia cuestionada tras la muerte de manifestantes durante redadas masivas ordenadas por la administración Trump. Quieren cambios profundos: cámaras corporales para agentes, órdenes judiciales para ingresar a propiedades, identificación visible de operativos y prohibición de máscaras que oculten rostros.
Esto cambia la jugada en seguridad nacional
Mientras la mayoría de agencias operarán sin sobresaltos hasta fin de año, el DHS queda condicionado por una pelea política con consecuencias directas para la seguridad y la aplicación de la ley en fronteras y el control migratorio.
¿Qué viene después?
Republicanos y demócratas tienen solo diez días para llegar a un acuerdo que mantenga el DHS operativo más allá del 13 de febrero. La urgencia no es solo presupuestaria, es política y de seguridad nacional. El riesgo: interrupciones en controles fundamentales en un escenario ya tenso.