Demanda aérea se dispara por auge petrolero: vuelos crecieron 33%

Vuelos internacionales aumentan gracias al negocio petrolero

La Asociación de Líneas Aéreas de Venezuela (Alav) reporta un crecimiento del 33% en vuelos internacionales, impulsado por el auge del sector petrolero.

Marisela Loaiza, presidenta de Alav, afirma que actualmente hay 157 vuelos internacionales a la semana, cifra que puede ampliarse significativamente, pues en 2013 se registraban 360 vuelos semanales.

Conectividad rezagada frente a vecinos

Loaiza advierte que aeropuertos como Bogotá, Lima y Panamá ofrecen más vuelos diarios que los que Venezuela tiene en toda una semana. Esto pone al país en desventaja frente a mercados regionales competidores.

La recuperación del sector aéreo comenzó en marzo con la llegada de aerolíneas españolas como Iberia, Air Europa, Plus Ultra y TAP. Además, Latam activó la ruta Chile-Venezuela y se espera la reanudación del vuelo a Perú. Gol también regresó tras una interrupción el año pasado.

El petróleo impulsa la demanda aérea

Loaiza señala que la demanda de vuelos está directamente vinculada a la actividad petrolera y sus cadenas de negocios asociadas: proveedores, empresas y sectores relacionados.

Un ejemplo claro es el vuelo diario Caracas-Houston, motivado exclusivamente por el negocio petrolero. El tráfico aéreo con EEUU, marcado históricamente por hasta cinco vuelos diarios principalmente de negocios, está comenzando a replicarse.

Lo que viene: expansión sostenida y mayor competencia regional

El aumento en vuelos refleja una reapertura económica sectorial con efectos reales sobre la conectividad y la inversión internacional.

Si Venezuela logra consolidar esta tendencia, enfrentará el desafío de no sólo crecer en números, sino mejorar infraestructura y condiciones para competir con hubs consolidados como Panamá y Bogotá.

Esta recuperación no es sólo una cuestión de cifras; indica la posible reactivación de un tejido empresarial crítico que había estado paralizado. El futuro inmediato dependerá de la capacidad del sector estatal y privado para sostener esta dinámica sin caer en nuevas restricciones.

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