Alex Saab, ¿héroe o carga incómoda para el chavismo?
Durante años, las voces más fuertes del chavismo —Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez y Diosdado Cabello— defendieron a Alex Saab como un diplomático perseguido injustamente. Lo presentaron como clave para evadir sanciones y traer alimentos, medicinas y combustible.
Sin embargo, lo que inició como una batalla política y mediática para protegerlo, terminó con una entrada silenciosa y polémica: Saab fue entregado al gobierno estadounidense por el propio régimen que lo había defendido.
¿Qué pasó realmente?
- En junio de 2020, Saab fue detenido en Cabo Verde y el chavismo reaccionó con un despliegue comunicacional masivo para posicionarlo como un supuesto héroe víctima del imperialismo.
- El argumento oficial fue que era un diplomático venezolano esencial para el país, acusado de lavado de dinero solo por motivos políticos.
- Pero tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero de 2024 y el nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada, Saab fue rápidamente marginado, removido de su cargo y dejado en manos de Estados Unidos.
- El Servicio de Identificación venezolano reconoce que la cédula venezolana de Saab fue emitida irregularmente y que él reconoció no recordar detalles básicos de su identidad venezolana.
- Diosdado Cabello admitió que Saab cometió varios fraudes usando esta documentación y que su entrega a Estados Unidos responde a acuerdos bajo presión y fallas internas.
¿Por qué este cambio altera el tablero político?
El giro representa algo fundamental: el chavismo premia la conveniencia política, no la lealtad ni la narrativa oficial. La defensa inflexible quedó cancelada en menos de un mes.
Los hermanos Rodríguez borraron de sus redes sociales toda referencia favorable a Saab. Lo que antes era proclamado como “victoria” y “rescate”, ahora se oculta detrás de comunicados oficiales que apuntan a eliminar cualquier vínculo con el empresario.
Esta fractura evidencia un sistema incapaz de sostener a sus operadores en la sombra cuando conviene a intereses superiores. Saque usted sus conclusiones: ¿a quién protege el chavismo realmente?
¿Qué sigue ahora?
- La entrega de Saab a Estados Unidos abre una puerta peligrosa: si aceptan sacrificar a un aliado tan expuesto, ¿quién garantiza que otros miembros o funcionarios no sean también negociados?
- Las tensiones entre el sector oficialista muestran debilidad institucional al ceder ante presiones externas mientras se tambalean las bases de lealtad interna.
- El caso podría complicar negociaciones futuras con Estados Unidos y afectar la estabilidad del régimen, que ya exhibe grietas evidentes.
- Además, cuestiona la credibilidad y legalidad del sistema venezolano, que aceptó documentos fraudulentos para legitimar un actor clave en su economía paralela.
Lo que parecía un pacto sólido se deshace ante la realidad cruda: las lealtades en el chavismo son fluidas y se ajustan a conveniencias internacionales, sin importar costo ni consecuencias para la imagen ni para la soberanía.