La falsa ruptura anticolonial: la sombra que nadie quiere ver en Venezuela

¿Realmente se rompió con el legado colonial en Venezuela?

José Antonio Páez, héroe de la independencia, instauró una cultura de poder casi idéntica al viejo régimen colonial. La oligarquía no desapareció; solo mudó de rostro y apellidos.

Hugo Chávez llegó prometiendo cortar ese «hilo colonial». Su objetivo, según dijo, fue el quiebre del latifundio y la redistribución de la tierra. Sin embargo, aunque reorganizó a los campesinos sin tierra y creó los consejos comunales, no logró destruir la estructura económica heredada.

El resultado fue un cambio superficial: la oligarquía blanca criolla se transformó en una mezcla mestiza, pero con igual concentración de poder y riqueza. Las muertes selectivas de líderes campesinos demuestran que la resistencia a ese quiebre fue feroz y que esa estructura se defiende con violencia.

Por qué esto importa

  • La persistencia de un sistema donde la tierra y el poder siguen concentrados en pocas manos mantiene las desigualdades sociales.
  • Las promesas de una verdadera reforma agraria quedaron en discurso mientras se consolidaban nuevas oligarquías.
  • El discurso oficial sobre la ruptura anticolonial y socialismo bolivariano oculta la continuidad de viejas estructuras económicas y sociales.

Lo que viene

Mientras no se reconozca esta continuidad y sus consecuencias, Venezuela seguirá atrapada en un modelo que inhibe el desarrollo económico y agudiza la inseguridad jurídica sobre la propiedad.

La verdadera reforma exige superar la retórica y enfrentar las raíces del poder concentrado que impiden una transformación real del país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba