Trump alaba a Petro en secreto: ¿otra puerta abierta en Colombia?
Trump a Petro: un mensaje que no estaban esperando
El expresidente estadounidense Donald Trump sorprendió con una carta privada para el presidente colombiano Gustavo Petro, donde le dice que fue un «gran honor» conocerlo y que ama a Colombia. Todo esto, tras una reunión a puerta cerrada que rompe el perfil bajo habitual entre ambos gobiernos.
Una reunión discreta pero con fondo duro
La cita duró más de dos horas y no contó con la recepción pública que usualmente reciben otros mandatarios como Nayib Bukele o Javier Milei. Ni guardia de honor, ni periodistas, ni escenarios oficiales típicos. Trump recibió a Petro en un edificio secundario. El contraste es claro y revela una relación tensa, con ciertas fisuras y encuentros de bajo perfil.
El punto clave: narcotráfico y sanciones
El centro del encuentro fue la explosiva cuestión del narcotráfico. Estados Unidos acusa a Petro de fomentar el aumento de la producción de cocaína; Petro responde con su política de sustitución de cultivos, pero la verdad es que la tensión persiste.
Además, Trump llegó a retirar la certificación a Colombia como país cooperante y sancionó directamente a Petro, incluyendo a su familia, bloqueándolos con medidas financieras estrictas. Sin embargo, esa tarjeta y los mensajes firmados parecen indicar un cambio táctico y una posible vía de entendimiento inesperada.
¿Qué significa esto para Colombia?
Este encuentro ocurre justo antes de la primera vuelta electoral en Colombia, en un contexto donde la relación bilateral ha sido un campo minado de acusaciones y sanciones. La mano extendida de Trump, con frases como «Eres genial», abre un interrogante: ¿se avecinan ajustes en la política estadounidense hacia Colombia? ¿Podría esto reducir la presión sobre Petro y su gobierno?
Lo que parece claro es que esta nueva dinámica no será pública ni obvia. El Gobierno y Estados Unidos cruzan señales con cuidado, mientras el país enfrenta el reto urgente del narcotráfico y la estabilidad institucional. ¿Estamos ante una apertura real o simplemente un movimiento estratégico en medio del juego político?