Consumo en Venezuela crece 31% pese a sanciones: ¿qué no te están contando?
Consumo récord en Venezuela desafía narrativas oficiales
El consumo en Venezuela mostró un aumento del 31% en el primer cuatrimestre de 2026, alcanzando niveles que superan incluso fechas clave del año anterior como el Día de la Madre o Navidad. Este dato fue anunciado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez durante una visita al supermercado del Ipsfa en Caracas.
Un crecimiento que silencia el desabastecimiento, ¿pero a qué costo?
Según Ítalo Atencio, presidente de la Asociación Nacional de Supermercados, el comercio formal generó en tres años unos 1.500 millones de dólares y 750.000 empleos directos. Rodríguez afirmó que el 98% de los productos consumidos son de fabricación nacional y que el abastecimiento es completo, a pesar de las limitaciones impuestas por sanciones internacionales.
¿Qué hay detrás del discurso oficial?
El gobierno vincula este crecimiento a la recuperación progresiva de los ingresos y al encadenamiento productivo entre sectores. Sin embargo, omite detallar el impacto real de las sanciones y las distorsiones económicas que pueden estar influyendo en estos números. La estabilidad es vinculada a un esfuerzo interno que se presenta como un motor económico, pero queda por verse si esta dinámica es sustentable sin cambios en el escenario político y económico.
¿Qué sigue para Venezuela?
La presidenta encargada sostiene que al cesar las sanciones, el país multiplicará su potencial. Pero la pregunta clave es cómo afectarán estas cifras récord la calidad de vida real, la legalidad en las instituciones y la estructura económica. Si el consumo crece, ¿por qué persisten problemas estructurales? ¿Podrán las redes formales sostener este crecimiento o es solo un espejismo impulsado por cifras infladas? El futuro económico dependerá de respuestas claras y cambios concretos en la política nacional e internacional.