Táchira atrapado por promesas: ¿por qué su zona económica especial sigue estancada?

Táchira sigue estancado tras medio siglo de promesas incumplidas

El gobernador Freddy Bernal volvió a la carga, esta vez acompañado por líderes industriales y comerciales para pedir a la Asamblea Nacional la creación de la Ley de Zona Económica Especial Fronteriza. La promesa: darle un trato privilegiado frente a Colombia para reactivar la región.

Pero esto no es nuevo. Desde hace más de 50 años, los planes para convertir al Táchira en un polo industrial y comercial han quedado en el papel. Organismos, zonas industriales y autopistas se diseñaron, pero sin el acompañamiento político ni recursos suficientes, no lograron sus objetivos.

Lo que nadie quiere contar

El Táchira, pese a ser un eje estratégico en la frontera, continúa sin herramientas legales ni incentivos claros para atraer inversión nacional o extranjera. La Zona Industrial de Paramillo, por ejemplo, se convirtió en un depósito de mercancías. Y proyectos como Comdisan quedaron en un impulso puntual sin continuidad real.

El centralismo nacional, que ignora las urgencias regionales, mantiene paralizadas iniciativas que podrían reactivar una economía golpeada y dependiente del comercio informal.

¿Qué está en juego?

  • La falta de una zona económica especial limita la competitividad y el desarrollo industrial que necesita el Táchira para superar su dependencia del intercambio informal.
  • Sin una reactivación real, la frontera, uno de los puntos comerciales más activos en Latinoamérica, seguirá siendo un espacio fantasma para el desarrollo formal.
  • El potencial humano y productivo de la región no se aprovecha por falta de voluntad política y de un marco legal adecuado.

¿Qué viene después?

Si la Asamblea Nacional no aprueba la ley, el estancamiento se profundizará. Más jóvenes migrarán, el desempleo seguirá alto y la región continuará siendo castigada por el centralismo que ignora las necesidades locales.

La pregunta queda en el aire: ¿seguirá la zona económica especial siendo solo un sueño viejo o se convertirá en el motor real que la economía fronteriza exige?

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