¿Realmente la compra de electrodomésticos derrumba el sistema eléctrico?
El ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, responsabiliza directamente a la mayor demanda por electrodomésticos en hogares venezolanos del colapso eléctrico. Descartó el mantenimiento deficiente como causa, a pesar de que el sistema opera al 36% de su capacidad.
Alcalá afirmó en una entrevista que un incremento en ingresos ha permitido comprar más neveras, televisores y aires acondicionados, elevando la demanda a niveles no vistos en 9 años: 15.579 MW. Esto explicaría, según él, las caídas de luz en gran parte del país, incluso la Gran Caracas.
¿Y el verdadero problema? La infraestructura o el discurso oficial
Mientras el gobierno insiste en culpar al consumidor y a supuestas condiciones climáticas, opciones reales como el mantenimiento profundo y la modernización quedaron fuera del foco. Las empresas Siemens Energy y GE Vernova confirmaron que el sistema eléctrico solo funciona a poco más de un tercio de su capacidad y expresaron dudas sobre las garantías para su recuperación.
Diosdado Cabello, en apoyo a esta narrativa, sugirió que el sector privado debería comprar sus propias plantas eléctricas, sin asumir la responsabilidad estatal por la crisis estructural.
¿Qué se viene?
- Un plan llamado a la participación privada y social, pero sin resolver el faltante clave: infraestructura y gestión estatal eficaz.
- Más apagones previsibles si se mantiene el enfoque en culpar a la demanda y no a décadas de descuido.
- Desgaste institucional al no aceptar las causas reales y perpetuar un sistema eléctrico precario.
Negar la emergencia estructural y cargar la culpa en los consumidores solo prolonga una crisis que impacta directamente en la economía y seguridad nacional. ¿Cuánto tiempo más resistirá el país con esta narrativa oficial que evita asumir responsabilidades reales?