TSJ crece: De 20 a 32 magistrados, ¿qué se busca realmente?
TSJ pasa de 20 a 32 magistrados sin debate público
La Asamblea Nacional aprobó una reforma que amplía la integración del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de 20 a 32 magistrados. El cambio fundamental está en el artículo 8: las salas, antes con tres magistrados, ahora tendrán cinco, excepto la Sala Constitucional que cuenta con siete. Esta reforma se aplicará a próximas designaciones mediante el Comité de Postulaciones Judiciales.
¿Por qué esto sacude el escenario institucional?
A primera vista, se presenta como un ajuste técnico para agilizar la justicia. La realidad es otra: multiplicar magistrados significa diluir responsabilidades y potenciar la influencia política en un tribunal que define la legalidad nacional. Más magistrados implican más cupos para imponer agendas políticas y menos control real sobre decisiones clave.
Este aumento ocurre justo cuando la AN prepara la selección de nuevas vacantes, un proceso que históricamente ha sido un terreno para la imposición de intereses políticos. La concentración de poder en el TSJ ha sido motivo de debate; este cambio profundiza un patrón de debilitamiento institucional no advertido.
¿Qué puede venir después?
- Una justicia aún más politizada, con riesgos directos para la imparcialidad y el respeto a la Constitución.
- Un precedente para ampliar estructuras judiciales con fines políticos, erosionando la efectiva fiscalización y equilibrio.
- La sensación creciente de que el TSJ es un instrumento para la agenda gubernamental más que un árbitro neutral.
Este movimiento en el TSJ no es solo un cambio numérico. Es un paso deliberado que podría consolidar la fractura institucional y afectar la seguridad jurídica del país. La falta de discusión pública y análisis profundo es parte del problema: pocos medios enfatizan lo que esto implica realmente para Venezuela.