Asamblea Nacional impone control biométrico: ¿nuevo método o control absoluto?

La Asamblea Nacional cambia las reglas del juego sin explicación clara

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunció una medida que redefine cómo se toman las decisiones: a partir de julio, se instaurará un sistema de votación con huella dactilar.

¿Qué está pasando realmente?

Durante el debate sobre la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, Rodríguez comunicó que los diputados deberán validar sus votos usando biometría directamente desde sus curules. Según él, esto ‘agilizará’ el proceso legislativo.

El problema no es solo tecnología, es control

El método actual, aunque básico, permite al menos ver quién está votando. La nueva ‘modernización’ elimina la transparencia visible para imponer un sistema cerrado y rígido, que aumenta el margen para manipulación y presión.

Sin ofrecer detalles técnicos ni protocolos de seguridad, este cambio introduce una capa de incertidumbre sobre cómo se garantizará la integridad de los votos y quién tendrá acceso a la información biométrica de los legisladores.

¿Qué puede venir después?

  • Más controles internos que limitan la independencia de los diputados.
  • Uso político de los datos biométricos para sancionar votos discordantes.
  • El avance hacia un Parlamento más disciplinado, menos plural.

Este no es un simple ajuste tecnológico. Es un movimiento que podría consolidar mayor control político bajo la fachada de eficiencia legislativa. ¿Quién gana realmente con la biometría en la Asamblea?

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