Violencia silenciosa en la frontera entre Venezuela y Colombia
El domingo 10 de mayo, cinco hombres fueron asesinados en el municipio Jesús María Semprún, Zulia, en una escena que expone la realidad que poco se menciona sobre la frontera colombo-venezolana.
¿Qué sucedió exactamente?
En la zona conocida como La Pica 2, punto clave para el paso ilegal entre Colombia y Venezuela, un grupo armado —presuntamente disidencias de las FARC— irrumpió buscando expulsar a otro grupo irregular, el ELN. El enfrentamiento terminó con cinco hombres asesinados, tres de ellos colombianos identificados oficialmente.
¿Por qué esto cambia el tablero en seguridad y control territorial?
Esta masacre no es un hecho aislado. Es parte de un conflicto armado latente, impulsado por grupos con agendas políticas que buscan dominar rutas ilegales y territorios estratégicos que el Estado no controla. Mostrar solo la superficie ignorando esta violencia es comprometer la seguridad ciudadana y permitir que estas estructuras ganen espacio impunemente.
¿Qué podemos esperar ahora?
- Aumentos en la presencia de grupos armados.
- Más violencia que afectará a las comunidades fronterizas.
- Un desafío mayor para las instituciones que deben garantizar la ley y el orden.
No es solo un problema local. Es una amenaza real para la estabilidad regional que los discursos oficiales callan.