La falta de estrategia del chavismo pone en juego el futuro del Esequibo
El Esequibo en manos del chavismo: una crisis de Estado
La legítima Asamblea Nacional electa en 2015, a través de su Comisión Mixta para la Defensa del Esequibo, ha alertado durante años sobre los riesgos de permitir que el gobierno de Nicolás Maduro judicialice unilateralmente el reclamo territorial en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
Un conflicto histórico convertido en un error estratégico
La Comisión Mixta, encabezada por Williams Dávila y Sergio Vergara, denuncia que el chavismo ideologizó un asunto de soberanía que debe manejarse como cuestión de Estado, sin espacios para agendas políticas partidistas. Esta visión limitada derivó en omisiones graves, falta de una estrategia integral y la exclusión de expertos clave en derecho internacional, historia y diplomacia.
Consecuencias que pocos reconocen
El resultado es claro: la ausencia de presencia real y defensa jurídica contundente en el Esequibo convirtió un reclamo legítimo en un proceso dejado en manos de la CIJ, quebrando un acuerdo histórico como el de Ginebra 1966 que promovía una solución práctica y negociada.
¿Qué sigue después de esta negligencia?
- La defensa del Esequibo demanda una estrategia nacional que supere gobiernos y partidos.
- Se requiere la movilización efectiva del Estado en el terreno y en la diplomacia internacional.
- La actual judicialización puede profundizar la pérdida de soberanía si no se corrige la falta de liderazgo y profesionalismo.
¿Puede Venezuela permitirse más dilaciones mientras su territorio está en juego? Lo que ocurre con el Esequibo es más que un conflicto legal: es una falla estructural en la defensa de la nación que el chavismo dejó sin respuesta efectiva.