Crisis en servicios públicos: Gobierno hunde a Venezuela en el colapso total
El servicio público en Venezuela toca fondo
Primero Justicia (PJ) lanzó la alarma: la crisis de servicios en el país es ahora una emergencia social y sanitaria que crece sin freno. Lo que ocurre no es producto de la casualidad, sino de décadas de desidia y corrupción oficial.
El occidente bajo el yugo del apagón
Las regiones occidentales como Zulia, Táchira y Mérida sufren cortes eléctricos de hasta 12 horas diarias. Menos de un tercio de la capacidad instalada está operativa. ¿La solución? Se habla de inversiones millonarias y más de una década para estabilizar el sistema, pero hasta ahora el gobierno no mueve una ficha.
Jorge Millán, líder de PJ, denuncia que el estado de emergencia eléctrica declarado ya expiró sin resultados, mientras las protestas por la falta de luz se multiplican. Las excusas oficiales sobre consumo o industria no encajan con la realidad.
Oriente sumido en la sequía por negligencia
En el oriente, Sucre y Nueva Esparta enfrentan una crisis de agua potable severa tras el colapso del Sistema Turimiquire, fuera de servicio desde un sismo en febrero. Más de 200.000 familias permanecen sin suministro regular. Algunos pagan hasta 10 dólares por 5 litros o recurren a agua contaminada.
Aunque organismos internacionales han enviado ayuda, PJ plantea serias dudas sobre la transparencia y gestión de esos recursos. La suspensión prolongada del servicio evidencia abandono total.
Responsables reales y la verdad oculta
El discurso oficial insiste en culpar a sanciones internacionales, pero PJ deja claro quién quebró el país: el propio gobierno, que maneja la crisis como una herramienta de control social, manteniendo a los ciudadanos en urgencia para desmovilizarlos.
PJ exige incluir al Colegio de Ingenieros en la recuperación técnica y hace un llamado urgente a una renovación política e institucional que reconstruya la infraestructura y economía del país.
¿Qué viene ahora?
Sin un cambio profundo en el manejo del Estado, el colapso de los servicios continuará agravándose, afectando directamente la calidad de vida de millones. La transición democrática que plantea PJ no es opcional, es la única vía para detener el deterioro y recuperar la estabilidad.