Muerte de Víctor Quero en prisión: ¿Quién protege a los presos en Venezuela?
Muerte en el silencio del Estado
Víctor Quero Navas murió en julio de 2025 bajo custodia estatal. Su caso fue ocultado por meses mientras su familia sufría la desesperación de no conocer su paradero. Solo luego de presión social y denuncias, el gobierno reconoció la muerte.
¿Qué pasó realmente?
Quero estuvo recluido en El Rodeo I desde enero y fue trasladado a un hospital por una hemorragia digestiva. Murió por «insuficiencia respiratoria aguda secundaria tromboembolismo pulmonar» según el Ministerio del Servicio Penitenciario, pero la información oficial fue contradictoria y tardía.
La familia sostuvo que se le negó incluso la comunicación y el acceso, mientras las autoridades ofrecían versiones confusas y múltiples negaciones sobre su paradero.
¿Por qué esto cambia todo?
La situación expone un fallo grave en las instituciones encargadas de proteger la vida y dignidad de los privados de libertad. La Conferencia Episcopal Venezolana señala indicios claros de desaparición forzada y atropello sistemático. No es un caso aislado: desde 2014, 27 presos políticos han muerto bajo custodia estatal, un número que revela un patrón preocupante.
¿Qué sigue?
- La CEV exige investigaciones reales, independientes y con expertos internacionales que certifiquen las circunstancias.
- El Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo están llamados a actuar con autonomía lejos de la presión política.
- La exigencia pública por dignidad y justicia para los presos políticos aumentará la presión sobre un Estado que mantiene esta crisis oculta.
- Si no se toman medidas, la muerte de Víctor Quero podría ser solo una señal más del colapso institucional y la impunidad que garantiza nuevas tragedias.
¿Quién realmente responde por los presos? En Venezuela, la opacidad mata y la justicia sigue ausente.