Una adolescente secuestrada por un sistema que castiga a inocentes
El líder opositor Edmundo González Urrutia denunció la detención arbitraria de Samantha Hernández Castillo, una joven de apenas 16 años que lleva meses privada de libertad sin juicio ni explicación.
¿Qué pasó?
Samantha fue arrestada en noviembre de 2025, junto a su hermano perseguidos por el régimen. Recién imputada por terrorismo y asociación para delinquir, sigue en un centro de menores sin pruebas ni audiencia justa, con su expediente postergado seis veces y amnistía negada.
¿Por qué es vital esta denuncia?
Su caso no es aislado. González Urrutia compara la situación de Samantha con la muerte bajo custodia del Estado de Víctor Hugo Quero Navas, evidencia clara de un sistema que no respeta ni la ley ni la vida. Aquí no solo se pierde la libertad, sino la adolescencia y la dignidad.
¿Qué puede ocurrir después?
- Continúa la presión nacional e internacional para frenar estas detenciones arbitrarias.
- Se expone una política estatal de castigo contra familiares de opositores y militares disidentes.
- El gobierno enfrenta un dilema: seguir con la represión o admitir la crisis institucional que esta genera.
La pregunta no es solo por Samantha, sino por un sistema que sacrifica inocentes para mantener su control.