Bloqueo a El Faro: Estrategia regional para silenciar la prensa crítica
¿Por qué el gobierno de Bukele ataca a El Faro?
El bloqueo de bienes a socios de El Faro en El Salvador expone una estrategia que va más allá de un conflicto local. El Instituto de Prensa y Libertad de Expresión (IPLEX) de Costa Rica denuncia que este tipo de intervenciones forman parte de una tendencia regional para debilitar medios críticos mediante presiones fiscales, judiciales y políticas.
¿Qué está pasando realmente?
- El gobierno de Nayib Bukele intervino bienes de accionistas de El Faro, luego de que el medio denunciara corrupción y concentración de poder.
- Desde 2020, El Faro enfrenta un patrón sostenido de hostigamiento que incluye persecución fiscal y estigmatización.
- El medio trasladó su estructura legal a Costa Rica en 2023 por falta de condiciones para operar en El Salvador.
- En 2025, 43 periodistas salieron del país por acoso y temor a detenciones arbitrarias.
¿Por qué esto cambia el juego?
Estas acciones no solo limitan la libertad de prensa, erosionan las instituciones y afectan el derecho público a la información. La caída de El Salvador en el índice de libertad de prensa evidencia una crisis que trasciende denuncias: es un ataque directo al pluralismo y al control ciudadano.
¿Qué sigue si no hay un cambio?
Si esta estrategia se consolida, la democracia en El Salvador y en la región se debilita aún más. La marginación de voces críticas genera concentración de poder, menor vigilancia ciudadana y un retroceso en la legalidad y transparencia.
¿La solución? Cese inmediato del hostigamiento, respeto a las obligaciones internacionales y defensa contundente del periodismo libre como pilar de democracia real.