Venezuela inunda de dólares su mercado: ¿la crisis realmente amaina o se profundiza?
Venezuela acelera ventas de dólares y el bolívar se desploma
La administración venezolana decidió inundar el mercado con dólares. La consecuencia inmediata: una depreciación del bolívar que ya alcanzó el 7% en solo una semana. El bolívar tocó cerca de 715 por euro, la mayor caída semanal desde marzo, justo cuando el sistema cambiario se reactivó.
¿Por qué es un cambio urgente?
El Banco Central de Venezuela (BCV) vendió 1.500 millones de dólares en abril, la cifra mensual más alta desde enero de 2023, y planea repetir algo similar en mayo. Esto reduce la brecha con el mercado paralelo y aporta un respiro temporal a la inflación.
La inflación mensual desaceleró a 10,6% en abril, el nivel más bajo desde junio del año pasado, resultado directo del aumento en la oferta de divisas.
¿Dónde está el riesgo real?
Esta maniobra no es simple alivio. Ocurre mientras la económica venezolana sigue atada a decisiones políticas y sanciones internacionales que fueron suavizadas tras cambios geopolíticos recientes.
- La administración interina permitió que EE.UU. supervise ingresos petroleros.
- El gobierno flexibilizó sanciones petroleras, permitiendo mayor flujo de dólares.
- Estados Unidos permitió contratar asesores para renegociar una deuda de 170.000 millones de dólares.
La jugada de vender dólares apunta a estabilizar, pero también deja al descubierto una economía dependiente de la intervención externa y sin reformas estructurales reales.
¿Qué puede venir después?
El alivio puede ser momentáneo. Sin cambios profundos en política económica y sin cancelar o reestructurar realmente la enorme deuda, esta sobreoferta de dólares puede desatar otra crisis. La moneda sigue debilitándose, y la presión inflacionaria podría regresar con fuerza.
¿Estamos viendo sólo un maquillaje temporal o el preludio de un colapso aún mayor?