Víctor Hugo Quero Navas: Desaparecido y muerto bajo custodia estatal, el silencio que ocultan

El misterio que el poder no quiere resolver

Víctor Hugo Quero Navas fue detenido el 1º de enero de 2025 por la Dgcim en Caracas. Desde entonces, su paradero estuvo desaparecido para su familia y la opinión pública.

Hace pocas semanas, el Ministerio de Servicio Penitenciario informó que Quero falleció supuestamente en julio del año pasado. Pero nadie ha explicado cómo, dónde o bajo qué condiciones murió realmente.

Un caso que desnuda la opacidad del sistema

Quero fue trasladado a la cárcel de máxima seguridad El Rodeo I, donde su madre lo buscó en vano al menos 12 veces. Las autoridades negaron su presencia, mientras testigos internos aseguraron lo contrario: estaba enfermo, con graves problemas de salud, pero desapareció de la vista pública hasta hoy.

La familia no tiene acceso al expediente judicial, que está bajo secreto en el Tribunal Especial Segundo de Terrorismo. Las acusaciones contra Quero son graves: terrorismo, financiamiento ilícito, conspiración con potencias extranjeras. Sin embargo, no hay una sola prueba pública ni transparencia en el proceso.

¿Por qué este caso cambia el juego?

  • El Estado desafía la ley y los derechos familiares al ocultar información básica sobre un detenido.
  • La desaparición forzada de Quero pone en riesgo la seguridad jurídica y humana en Venezuela.
  • Este silencio institucional alimenta la impunidad y rompe el mínimo contrato social necesario para la confianza ciudadana.

Qué sigue si nadie controla este atropello

La situación evidencia un mecanismo de persecución con consecuencias directas en la integridad física y legal de los ciudadanos. Sin presiones reales, la sombra de la desaparición y muerte en custodia estatal puede extenderse.

La impunidad fortalecerá procesos arbitrarios y consolidará la cultura de la opacidad. Las familias seguirán sin respuestas, y las instituciones perderán credibilidad ante el país y la comunidad internacional.

¿Cuántos más serán las víctimas calladas de un sistema que juega con vidas y les niega hasta una fe de vida?

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