El sistema eléctrico venezolano en crisis profunda
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) apenas funciona al 36% de su capacidad, mientras el interior del país enfrenta apagones prolongados. La llamada recuperación anunciada por el gobierno de Delcy Rodríguez no es más que un espejismo.
¿Qué pasó?
La Vicepresidencia Sectorial atribuye las constantes fallas a una demanda récord de 15.579 MW y a las altas temperaturas. Se acusa al crecimiento económico y se insta al sector privado a reducir su consumo, incluso prohibiendo la minería ilegal.
Pero esta explicación pasa por alto un detalle clave: el sistema está en terapia intensiva porque lleva 10 años sin mantenimiento real ni inversión.
¿Por qué importa esto?
El SEN sólo puede generar 13.000 MW de 36.000 requeridos. Eso genera apagones entre 4 y 10 horas, daño en electrodomésticos y paralización económica en ciudades como Cumaná, Valencia y Maracaibo.
Mientras tanto, en Caracas, donde se concentran los principales organismos estatales, la crisis es menos grave, lo que revela una falla severa en la distribución del servicio y una evidente política de privilegios.
¿Y qué viene ahora?
El reciente Plan Especial de Ahorro Energético finalizó sin impacto real. Empresas como Siemens Energy y GE Vernova desconfían de invertir ante la falta de garantías legales y de pago claras.
Sin reformas jurídicas que aseguren capital privado y un plan justo para el sector, Venezuela seguirá en una espiral descendente, caminando hacia un apagón total.
La crisis eléctrica deja claro que el discurso oficial esconde el deterioro institucional y económico que nadie quiere asumir.