La oscura amenaza que pone en riesgo a pacientes y trabajadores en hospital de Anzoátegui
Un peligro visible que las autoridades ignoran
El pasillo que conecta el hospital de niños, la maternidad y el nosocomio de adultos en el Complejo Hospitalario Dr. Luis Razetti de Barcelona, Anzoátegui, lleva más de diez años sin iluminación. Edisson Hernández, coordinador de Motrasalud y delegado de prevención, alerta sobre un riesgo que las autoridades dejan crecer.
¿Por qué importa esto?
La oscuridad convierte este paso, conocido como “el túnel”, en una trampa para médicos, enfermeras y camilleros que deben cruzarlo a toda hora, incluso de noche. En este corredor se trasladan fallecidos, pacientes de urgencias, y mujeres en parto. Una falla que puede facilitar agresiones, robos y pone en riesgo la integridad física de quienes trabajan en el hospital.
Además, el sótano del mismo hospital acumula basura, roedores y cables de alta tensión bajo aguas servidas desde 2010, una bomba sanitaria y eléctrica esperando una tragedia.
¿Qué demuestra esta crisis?
Hay una indiferencia institucional alarmante. Ni la directiva hospitalaria ni las autoridades de Saludanz responden a las denuncias. Se escuda en un falso alegato de “perjudicar la gestión”, mientras la salud y la seguridad de trabajadores y pacientes se desploman.
¿Y ahora qué?
La llamada es directa al gobernador Luis Marcano: esta situación no puede seguir ignorándose. Sin una acción inmediata, la situación seguirá siendo un riesgo latente para todos en el hospital público. La salud no puede esperar mientras prevalecen los intereses particulares y la burocracia.