Frontera bajo crisis eléctrica: ¿Por qué nadie habla de los cortes que destruyen la economía local?
Frontera en crisis eléctrica: el golpe invisible que nadie quiere enfrentar
En San Antonio del Táchira y Ureña, las altas temperaturas se vuelven un castigo diario debido a apagones constantes y prolongados.
Los cortes eléctricos ocurren sin descanso: mañana, tarde y noche. Los pocos comercios abiertos solo sobreviven al ruido incesante de plantas eléctricas que intentan suplir la ausencia de energía oficial.
Lo que no te cuentan del impacto real en la frontera
Flor Angulo, del barrio Miranda, resume la situación: “Nos quitan la luz tres veces al día. El calor es insoportable y no se puede trabajar”. Pero no es solo incomodidad: es un freno para toda la economía local.
Negocios cerrados. Inversores que no arriesgan en medio de la incertidumbre. La frontera se paraliza porque la infraestructura eléctrica falla y la política energética nacional no ofrece soluciones concretas.
Un acuerdo entre Venezuela y Colombia, ¿un punto de inflexión?
El reciente pacto energético entre los dos países podría ser clave para aliviar esta crisis. Si se implementa correctamente, los apagones podrían reducirse y el comercio podrá reactivarse.
Pero la pregunta crucial es: ¿cuánto tardará en aplicarse? Y más importante, ¿se establecerán garantías para evitar que esta situación se repita?
Lo que sucede en la frontera impacta directamente la seguridad, estabilidad económica y el bienestar de miles de familias. Ignorarlo es apostar al deterioro continuo.