La verdad oculta tras el anuncio de aumento salarial en Venezuela
El anuncio oficial desconoce la realidad económica real
El 30 de abril se fijó un ingreso mínimo integral en Venezuela de 240 dólares, combinado con bonos que no se traducen en salario real. Mientras tanto, los pensionados apenas alcanzan 70 dólares mensuales y el salario mínimo oficial sigue siendo insignificante, cerca de 30 centavos de dólar.
¿Por qué este aumento parece un espejismo?
Luis Oliveros, economista y decano de la Unimet, explica sin vueltas: el Estado no tiene ingresos suficientes para elevar los salarios al nivel que los trabajadores merecen. Aunque el mínimo debería ser el equivalente a la canasta básica, cercana a 1000 dólares según Oliveros, ese monto no es alcanzable sin riesgos mayores.
Lo que no se dice: el riesgo detrás del aumento
Un aumento salarial desconectado de la realidad fiscal provoca déficit que el Estado cubre con emisión monetaria del Banco Central. Esto dispara la inflación y la devaluación. No es el aumento salarial el que genera inflación por sí solo, sino la falta de respaldo económico para sostenerlo.
El futuro inmediato: ¿más anuncios o soluciones?
Oliveros destaca que el diálogo entre gobierno, sindicatos y sector privado apenas empieza, con posibilidad de aumentos escalonados. Además, apunta a la necesaria revisión de leyes laborales obsoletas y la reducción aún pendiente del tamaño del Estado, incluida la apertura a privatizaciones.
La pregunta que pocos hacen: ¿podrá el Estado venezolano sostener incrementos genuinos sin comprometer aún más su frágil economía y estabilidad?