El Mundial se abre a 48 equipos: ¿avance o problema?
La FIFA confirma la ampliación del Mundial 2026 a 48 selecciones, el torneo más grande en la historia. Según Gianni Infantino, el objetivo es crear una competencia real y diversificar el poder que históricamente concentra Europa.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Infantino plantea un objetivo ambicioso: que 50 países tengan posibilidad real de ser campeones. Esto implicaría un giro radical en un deporte dominado por unas pocas potencias europeas. También busca atraer inversiones fuera del viejo continente y fortalecer el fútbol en Estados Unidos, donde considera que el deporte no recibe la atención adecuada.
¿Qué hay detrás del discurso oficial?
- Más equipos significa más partidos y más costos logísticos.
- La calidad y nivel competitivo pueden diluirse, afectando la imagen del Mundial.
- La llamada «competencia real» es un mensaje para justificar una expansión que responde a intereses económicos, no a la mejora del deporte.
- Estados Unidos aparece como gran mercado objetivo, intentando cambiar una cultura deportiva basada en otros grandes eventos.
¿Qué viene después?
Un torneo con más selecciones puede abrir el fútbol a nuevos mercados, sí, pero también puede fragmentar la competencia y debilitar su nivel. El riesgo es convertir el Mundial en un espectáculo inflado, más cercano a un negocio global que a una verdadera revolución deportiva.
¿Están las instituciones dispuestas a asumir esas consecuencias o seguiremos aceptando una expansión sin cuestionar su impacto real en la calidad, economía y seguridad del evento?