Fraude a programas sociales: solo 5% es por inmigrantes, pero endurecen políticas migratorias
¿Por qué la verdad sobre el fraude migratorio cambia todo?
Un reciente reporte del Instituto Cato revela que los inmigrantes sin ciudadanía representan menos del 5% del fraude a programas sociales en Estados Unidos. Mientras tanto, los ciudadanos estadounidenses son responsables del 95% de las pérdidas, equivalentes a 5.500 millones de dólares entre 2013 y 2024.
Los hechos detrás de la persecución migratoria
Este dato desmonta la narrativa que usa el fraude como excusa para endurecer la política migratoria. Pese a ello, la administración Trump desplegó miles de agentes migratorios en Minnesota tras descubrimientos vinculados a la comunidad somalí. Esa intervención derivó en protestas y anuncios de restricciones duras como el fin del Estatus de Protección Temporal (TPS) y nuevas prohibiciones de viaje.
Además, el reporte señala que los inmigrantes tienen un 8% menos de probabilidades de ser condenados por fraude y que las sentencias contra ellos han caído un 57% desde 2015. En contraste, el Congreso continúa gastando miles de millones en programas caóticos de deportación que aumentan el déficit sin atacar la verdadera raíz del problema.
Lo que vienen: ¿hacia dónde va la política migratoria?
Con el fraude real atribuido mayoritariamente a ciudadanos, persistir con medidas migratorias masivas y restrictivas está fuera de foco y es un desperdicio de recursos. La verdadera solución exige inversión en sistemas efectivos y mejor supervisión, no acciones que dividen y empobrecen las instituciones. La pregunta es clara: ¿hasta cuándo seguirá la agenda política sacrificando sentido común en nombre del miedo y la polarización?