Presos de la Operación Gedeón exigen traslado con huelga de hambre tras 6 años de abuso

Protesta silenciosa que revela un problema ignorado

Al cumplirse seis años desde la Operación Gedeón, al menos 15 detenidos comenzaron una huelga de hambre en el Fuerte Guaicaipuro. La acción no es capricho: buscan un cambio urgente de reclusión y avanzar hacia la libertad plena.

Lo que sucedió

Los presos, parte de un grupo mayor de 32 recluidos en el mismo centro, denuncian condiciones insostenibles. Piden ser trasladados a instalaciones como El Rodeo o Ramo Verde, donde estuvieron antes, y denuncian abandono sanitario y alimentación insuficiente. Sus familiares alertan sobre el deterioro de salud, recordando que los huelguistas son solo quienes todavía pueden resistir.

Por qué esto modifica el panorama

Este conflicto expone la incapacidad y falta de respuesta del sistema penitenciario. Lo más grave: la permanencia prolongada en el Fuerte Guaicaipuro fue inicialmente un castigo temporal. Hoy, cuatro años después, es una condena de facto que vulnera derechos básicos.

Queda claro que no es sólo un tema de justicia para estos reclusos. Es una cuestión institucional, con impacto en la seguridad y la legitimidad del Estado.

Qué podría venir después

Si no hay intervención pronta, el riesgo es un daño irreversible en la salud de los detenidos y mayor presión social. La palabra debe pasar a los responsables del sistema penitenciario. No solo para negociar traslados, sino para ofrecer soluciones reales: atención médica, condiciones dignas y una revisión judicial que ponga fin a estos años de abandono.

La familia no guarda silencio y rechaza la minimización oficial. La pregunta es explícita: ¿hasta cuándo este tema seguirá siendo ignorado?

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