David Rondón: La radio venezolana resiste cuando nadie más lo dice

La radio venezolana no está muerta, está cambiando

David Rondón lo sabe bien. En un país donde la mayoría anuncia el fin de la radio, él regresa con fuerza para demostrar lo contrario. La radio en Venezuela sigue viva, resistiendo y transformándose contra viento y marea.

Un regreso con peso y sentido

El 2 de marzo de 2026, Rondón volvió a la cabina con el programa Record Club en Circuito Éxitos, un espacio que mezcla clásicos, rarezas y éxitos que marcaron generaciones, con un criterio que ya falta en la escena local. Su fórmula no tiene miedo a mezclar géneros: Britney Spears junto a Nine Inch Nails, sin contradicción.

Más que un programa, es una conversación íntima con Venezuela, justo cuando Caracas recupera espacios nocturnos y hábitos perdidos.

Dos Puntos: alta fidelidad, alto impacto

Dos Puntos, primer listening bar en Caracas, es la cara visible de esta transformación. No es un bar más: es una apuesta firme por la calidad en audio, la curaduría y la experiencia. Aquí, la música no es decoración, es el eje del lugar, con vinilos y un sistema de audio de primer nivel que apunta a cambiar los códigos de la noche caraqueña.

Mientras las discotecas pierden terreno, espacios como este ganan terreno con un público que busca algo distinto: música que se escucha y se siente. Y eso no es una moda pasajera.

Vinilos, nostalgia con futuro

Con MoreDiscos, Rondón impulsa una idea clara y directa: la música vuelve a tomarse con las manos. El vinilo, lejos de ser una reliquia, es un canal de acceso para nuevas generaciones en Venezuela. Aquí la tangibilidad importa, porque resume años sin música auténtica en las manos del público local.

¿Por qué esto importa para Venezuela?

Porque, a pesar de sanciones, censuras y cambios regulatorios, la radio sigue siendo el medio tradicional con más influencia. Suma fuerza real, con impacto directo en la sociedad, la cultura y la economía informal que gira alrededor de la música. Este medio es parte del tejido de la vida diaria en Venezuela, algo que nadie parece querer reconocer.

El problema no es la radio. Es la falta de formación y cultura musical en el público. Es un tema que ha ido de la mano con años de aislamiento. Rondón lo dice sin medias tintas: “Hemos estado encerrados 27 años”. Y esto tiene consecuencias evidentes en la calidad del disfrute y la producción cultural.

Un futuro que depende de espacios con criterio

Rondón no apuesta a la nostalgia. Lo suyo es la disciplina, el oficio y la visión a largo plazo. Con proyectos como Dos Puntos, MoreDiscos, Otokam y Vista Bar Caracas, construye plataformas que pueden ayudar a cambiar este escenario desde la raíz.

La radio y la música aún pueden ordenar la ciudad, darle un alma y una identidad propia si se les concede espacio y criterio, dos cosas que difícilmente van a venir del discurso oficial o las agendas políticas dominantes. Él lo sabe. ¿Lo escuchamos?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba