Frontera en crisis: 500 pesos menos no frena el combustible ilegal en Cúcuta

La frontera en jaque: venta ilegal de combustible crece pese a rebaja mínima

En Cúcuta, la venta de combustible por canales informales —los llamados «pimpineros»— no cede. Su auge golpea directamente a las estaciones de servicio oficiales en Norte de Santander.

María Eugenia Martínez, directora de la Asociación de Estaciones de Servicio, lo dejó claro: la reducción de 500 pesos por galón es insuficiente. Para ella, la baja debió ser de al menos 3.000 pesos para competir con el mercado ilegal, donde el precio ronda entre 12.000 y 13.000 pesos.

Hoy, el galón oficial en la frontera cuesta alrededor de 14.260 pesos, generando una caída de ventas de hasta el 30% en estaciones formales. Un dato que explica por qué esta situación amplía la economía informal y erosiona la legalidad.

Este no es solo un problema de precios. Es un desafío institucional

La proliferación del combustible informal expone la incapacidad de las autoridades para controlar un mercado que afecta la seguridad económica y fiscal. La falta de regulación efectiva no solo mina la recaudación fiscal, sino que compromete la supervivencia de negocios legítimos.

¿Qué sigue?

  • Si no hay respuestas contundentes, la informalidad seguirá creciendo.
  • La economía legal perderá fuerza, con consecuencias para la estabilidad regional.
  • Es urgente que las autoridades actúen para restaurar la legalidad y control en la frontera, no solo bajar precios sin estrategia.

Esto no es solo un tema económico; es un desafío institucional que pocos mencionan y que podría desbordarse si se ignora.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba