Caen utilidades, pero Exxon y Chevron superan expectativas financieras
ExxonMobil y Chevron reportaron fuertes caídas en sus beneficios del primer trimestre de 2026: 45,8% y 36,8% menos, respectivamente. Sin embargo, ambas sorprendieron al mercado con ganancias por acción por encima de lo previsto.
¿La razón?
Impactos contables derivados de la guerra en Irán y la volatilidad del crudo golpearon sus resultados. Exxon perdió 3.900 millones solo en ajustes contables relacionados con derivados y entregas físicas, reflejando un desfase significativo.
La guerra en Irán cambia las reglas del juego
El CEO de Exxon, Darren Woods, reconoció que el conflicto afecta hasta el 15% de su producción. Si el estrecho de Ormuz se mantiene cerrado, la caída sería de 750.000 barriles diarios respecto a 2025, con recuperación que tomaría hasta dos meses tras la reapertura.
A pesar de esto, Woods insiste en la «resiliencia» de Exxon, asegurando que está mejor preparada para crisis y ciclos impredecibles del mercado. Además, la compañía advierte que las pérdidas contables son temporales y que coberturas futuras generarán ganancias netas.
Chevron, algo menos expuesta, impulsa producción y ventas
Chevron tiene menor exposición directa al conflicto, con presencia relevante en América, Asia y África. Su CEO, Mike Wirth, destacó un aumento del 15 % en producción interanual, impulsado por la compra de Hess, y un ingreso de 48.607 millones dólares.
Lo que no te están contando: la mirada en Venezuela
Más allá del trimestre, Exxon evalúa una expansión en Venezuela, país con 303.000 millones de barriles en reservas, donde el gobierno de Donald Trump ha impulsado inversiones energéticas. Woods calificó a Exxon como «única» para procesar el crudo pesado venezolano con costos menores.
¿Estamos ante un giro estratégico? Exxon ya envió un equipo al país para analizar su regreso. Esta apuesta podría reconfigurar el mapa energético, pero también implica riesgos políticos y legales que el discurso oficial evita mencionar.