Defensora del Pueblo dice no a los trabajadores y sí a aliados políticos
En el Día Internacional del Trabajador, la Defensora del Pueblo Eglée González Lobato no se reunió con los verdaderos convocantes de la marcha obrera, sino con un partido político aliado al delcysmo.
Qué pasó realmente
El 1 de mayo, miles de trabajadores marcharon en Caracas exigiendo mejores salarios y condiciones decentes. Pero la institucionalidad volvió a darle la espalda a las bases: la reunión oficial fue con representantes de Avanzada Progresista, parte de la Alianza Democrática cercana al oficialismo, y con sindicalistas cuestionados, no con el Comité de Trabajadores que lideró la protesta.
Por qué esto cambia el escenario
Esta elección de interlocutores no es casual. Refleja una política clara de excluir a las voces críticas y auténticas de los trabajadores, favoreciendo a grupos complacientes o aliados políticos. Así se limita el diálogo real y se evitan demandas que podrían afectar intereses institucionales y económicos.
Qué puede venir después
Si la Defensoría sigue ignorando al sector laboral que realmente representa la protesta social, la crisis en el mundo del trabajo se profundizará, con mayores tensiones y reclamos sin vías reales de solución. La fragmentación sindical y la pérdida de autonomía seguirán siendo la regla.
¿Será capaz esta institución de dejar a un lado la agenda política para atender la urgencia laboral que afecta a millones?