Mets en crisis, pero la directiva evita cambios
Los Mets de Nueva York atraviesan una de sus peores rachas conocidas: apenas 10 victorias frente a 21 derrotas. Sin embargo, la directiva mantiene intacta la confianza en Carlos Mendoza como manager.
¿Por qué persiste la confianza a pesar del desastre?
David Stearns, presidente de operaciones de béisbol, aseguró que el pésimo récord no es culpa exclusiva del mánager y descartó un cambio inmediato en el timón. Esto sorprende en un contexto donde otros equipos ya han despedido a sus entrenadores tras crisis similares.
¿Dónde está el verdadero problema entonces? Según la directiva, la ofensiva de los Mets está hundida por lesiones de piezas clave como Juan Soto, Francisco Lindor y Jorge Polanco. La organización admite que el bajo rendimiento general es culpa compartida, no solo de Mendoza.
Una apuesta basada en la esperanza, no en la realidad
Quedan 131 partidos y la gerencia cree en que Mendoza puede repetir el milagro de 2024, cuando levantó al equipo tras un terrible inicio. Pero la historia no es alentadora: ningún equipo ha llegado a playoffs tras una racha de 12 derrotas consecutivas.
El nuevo formato de playoffs con 14 equipos mantiene la esperanza abierta, pero el problema es estructural y más profundo que solo la dirección técnica.
Qué puede venir después
- Si la ofensiva no se recupera, la presión sobre Mendoza crecerá inevitablemente.
- La paciencia de la directiva podría agotarse rápido si la gira por la Costa Oeste resulta en más derrotas.
- Este statu quo deja en evidencia la falta de autocrítica institucional en uno de los momentos más críticos de la franquicia.
Mendoza, en el último año garantizado de su contrato, tiene una marca históricamente positiva, pero esta temporada marcará si esa confianza tenía fundamento o es solo un intento de evitar decisiones impopulares en plena crisis.