ONU revela: Decir la verdad al poder es un riesgo global sin castigo
El periodismo en jaque: ningún país es seguro para quienes denuncian al poder
A días del Día Mundial de la Libertad de Prensa, la ONU lanzó una alarma desde Ginebra: denunciar la corrupción o las injusticias es hoy una tarea peligrosa, casi sin protección. En 20 años, solo uno de cada diez crímenes contra periodistas ha sido esclarecido.
El Alto Comisionado Volker Türk subrayó que los conflictos armados agravan la situación. La guerra entre Israel y Palestina ya causó la muerte de casi 300 periodistas desde octubre de 2023. Pero el peligro no solo está en las zonas de combate. En países como México o Irán, quienes investigan enfrentan persecución y amenazas incluso fuera de sus fronteras.
Lo más grave: el crecimiento de leyes diseñadas para frenar a la prensa. Reformas bajo el pretexto de combatir la desinformación o ciberdelitos se usan para proteger a figuras políticas y judiciales. Los tribunales, lejos de impartir justicia, funcionan como herramientas de intimidación. Hoy, unos 330 periodistas están presos, junto a 500 comunicadores ciudadanos y blogueros.
La crisis también afecta la supervivencia económica de los medios. En casi un tercio de los países, recortes y concentración de medios dejan sin voz a comunidades enteras.
La ONU exige a los Estados eliminar estas leyes abusivas y garantizar la seguridad periodística. Porque una prensa acosada y sin protección no solo pierde, sino que arrastra a la libertad misma hacia el declive.