Empresarios y políticos presionan por levantar sanciones
El diputado Jorge Arreaza confirmó que un sector empresarial clave se sumó públicamente a la campaña para eliminar las sanciones internacionales contra Venezuela. La iniciativa fue reiterada durante la Gran Peregrinación por una Venezuela sin Sanciones, un movimiento presentado como transversal, que busca desbloquear la economía paralizada.
¿Por qué importa esto?
Arreaza enfatizó que «el tiempo de las sanciones terminó» y que existe consenso incluso entre opositores de que la economía debe operar sin ataduras. La postura obliga a cuestionar por qué estas sanciones se mantienen si todos reconocen que frenan la producción nacional, el comercio exterior y la llegada de inversiones.
Además, el gobierno resalta reformas recientes como la Ley de Minería y la Ley de Amnistía, presentadas como señales para atraer inversiones. Destacan que las nuevas inversiones deben tener «libertad de acción» y compromiso real con la industria y el empleo venezolano, lo que sugiere un giro hacia apertura condicionada.
Lo que viene
Esta alianza no es una simple muestra de buena voluntad: implica un cambio de escenario donde sectores empresariales y políticos presionan para terminar con las restricciones que afectan a la economía. La Gran Peregrinación se anuncia como el inicio de una movilización sostenida para exigir el levantamiento de sanciones.
La pregunta es: ¿podrán estos acuerdos forzar a los actores internacionales a flexibilizar políticas que hasta ahora justifican por motivos políticos y de seguridad? Y, sobre todo, ¿qué concesiones adicionales demandará el gobierno venezolano para permitir la inversión extranjera en medio de un esquema de control político y económico?