Trabajadores de Guayana desafían al Gobierno: “No hay excusas para negar un aumento salarial”

¿Por qué el Gobierno sigue negando un aumento salarial cuando los recursos están?

Desde Puerto Ordaz, trabajadores y gremios en Guayana lanzan un mensaje claro: este 1 de mayo no aceptarán chantajes ni excusas del Gobierno para no aumentar los salarios.

Raúl Brito, presidente de la Asociación de Profesores de la Universidad Nacional Experimental de Guayana, lo deja en claro: “No queremos bonos disfrazados de salario ni la eliminación de nuestras prestaciones sociales que costaron décadas de lucha”.

La excusa oficial: no hay dinero

Ministros como Diosdado Cabello rechazan demandas de salarios dignos alegando falta de recursos y la necesidad de evitar imprimir dinero inorgánico. Sin embargo, la producción petrolera asciende a más de un millón de barriles diarios, y el Seniat reporta récords en recaudación fiscal. La llamada “caja negra” de la venta de oro tampoco se explica.

En la calle sigue la protesta

El reclamo no se detiene. Este 1 de mayo, gremios, la Iglesia y partidos políticos salirán a las calles de Guayana para exigir mejores condiciones. No es un juego político; es una demanda real de calidad de vida.

El documento oficial ha sido entregado al alcalde del municipio Caroní, Yanny Alonzo, notificando la convocatoria.

¿Cuánto piden los trabajadores?

La cifra mínima es obvia: cubrir la canasta básica que supera los 670 dólares. Menos que eso implica profundizar la crisis social y empujar a las familias guayanesas a la pobreza extrema.

Dos versiones, una realidad

  • Trabajadores: No son responsables de la crisis. Denuncian corrupción y robo sistemático de recursos.
  • Voceros del Gobierno: Culpan sanciones y supuestos aumentos desmedidos, sin admitir errores en gestión ni rendición de cuentas.

Incluso Delcy Rodríguez reconoce “errores económicos” que agravan la inflación, sin embargo, no hay solución concreta ni cambios estructurales anunciados.

El futuro inmediato: ¿un aumento real o un maquillaje temporal?

Según el economista Aarón Olmos, lo más probable es un aumento ligado a bonificaciones —no al salario base— con impacto limitado y escalonado para no afectar el gasto público ni la inflación.

Esto dejaría un ingreso integral cercano a 300 dólares, la mitad del costo real de la canasta básica, insuficiente para sacar a las familias del abismo.

¿Cuál es la salida? Una reestructuración económica profunda, disciplina fiscal y apertura a inversiones que hoy son esquivas.

La pregunta que nadie responde es clara: ¿por qué si hay recursos, no los destinados a mejorar el ingreso de quienes sostienen el país?

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