Secuestro virtual se expande: víctima en Lara niega narrativa oficial del ELN
Secuestro virtual se extiende más allá de Caracas
El 3 de abril, Álvaro Camacho, un reciente trabajador de delivery en Lara, vivió un secuestro virtual que puso en evidencia una realidad creciente. Al recibir un pedido, terminó atrapado en un escenario de amenazas telefónicas y vigilancia inexistente, mientras se le exigía dinero a su familia y restaurante.
Lo que no cuentan: la manipulación del miedo
La supuesta amenaza del ELN usada para justificar el secuestro no es más que un recurso para mantener cautiva a la víctima. Expertos conectados al caso descartan que sean grupos subversivos; se trata de delincuentes comunes explotando la tecnología, usando llamadas constantes, montajes audiovisuales y hasta inteligencia artificial para forzar pagos.
En Caracas, el Cicpc ya tiene cinco denuncias por secuestro virtual, mientras que esta modalidad emerge sin control en otras regiones, incluyendo Lara.
Por qué esto cambia todo
- La amenaza física real es mínima, pero el daño institucional y social crece.
- La tecnología, lejos de ser aliada, es usada para generar miedo y extorsión masiva.
- Las plataformas de comercio digital y servicios son el campo de acción de estos delincuentes.
- Los discursos oficiales bajo la etiqueta de ‘grupos subversivos’ esconden la realidad criminal común y la falla en controles efectivos.
Lo que viene
La detención de dos sospechosos en Macarao muestra que la red criminal es organizada y tiene alcance interregional. Sin respuestas concretas de seguridad y regulación tecnológica, esta modalidad seguirá creciendo, afectando la economía informal y desgastando la confianza ciudadana en las instituciones.
¿Quién asumirá la responsabilidad de proteger a los ciudadanos y desmontar esta amenaza antes de que el secuestro virtual sea la norma en todo el país?