12.000 solicitudes en 60 días: la Ley de Amnistía que transformó el sistema judicial
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, reconoció algo que pocos mencionan: la Ley de Amnistía vigente en Venezuela es una de las más intensivas del planeta.
Desde su puesta en marcha, más de 12.000 personas han solicitado acogerse a esta ley que abarca hechos de violencia política desde 1999 hasta hoy. Sin embargo, excluye delitos gravísimos como golpes de Estado o agresiones externas.
¿Por qué esto cambia la agenda judicial?
Casi 9.000 de los solicitantes ya recibieron beneficios. En casos complejos, la comisión detrás de la ley trabajó directamente con Fiscalía y Poder Judicial para resolverlos, incluso cuando inicialmente no calificaban. Esta masividad nunca se había visto en leyes similares.
Este escenario expone la profunda crisis del sistema penal venezolano, que ha permitido la criminalización de la pobreza y la desigualdad estructural. Como dijo Rodríguez, el sistema debe erradicar esta injusticia que castiga especialmente a quienes no pueden pagar un buen defensa.
¿Qué viene después?
Con la instalación de la comisión para reformar el sistema judicial, el régimen busca dar una «justicia justa». Aunque han avanzado en justicia de proximidad con jueces de paz, queda claro que el verdadero reto es modernizar y transparentar la justicia ordinaria para evitar más distorsiones que perpetúan la impunidad y las injusticias.
La consulta nacional será la prueba de si estos discursos se traducen en cambios reales o si todo sigue siendo parte de una agenda política para controlar el sistema judicial bajo una apariencia de transformación.