“¡Fuera la mona!”: La amenaza real que ocultan en Madrid
“¡Fuera la mona!”: Un grito que revela más de lo que quieren mostrar
El sábado 17 de abril de 2026, en pleno centro de Madrid, un cantante venezolano blanco incitó a una multitud con un grito que pocos destacan: “¡Fuera la mona!”. Una agresión directa a Delcy Rodríguez, presidenta encargada y primera mujer con piel trigueña en ocupar el máximo cargo. No es solo un insulto, es una señal clara de división racial en un escenario político internacional.
¿Qué ocurrió exactamente?
Carlos Baute, cantante reconocido y figura política, alentaba a una multitud mayoritariamente blanca, reclamando la salida de una mandataria por su color de piel, en un frente donde las identidades y el racismo vuelven a asomar. La presencia del alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, entregando la Llave de Oro a otra figura blanca opositora, subraya una alianza silenciosa que desafía la legitimidad del gobierno venezolano.
¿Por qué esto cambia el tablero político?
Porque no se trata de un show ni de una protesta aislada. Es la cristalización de una ofensiva que usa el racismo como arma política para deslegitimar instituciones. La amenaza a una figura pública basándose en su etnia rechaza la idea fundamental de unidad nacional y pone en riesgo la estabilidad institucional. Ignorarlo es permitir que la violencia y la división crezcan sin control.
¿Qué viene después?
- Un aumento en actos de violencia racista contra figuras del gobierno y sus seguidores.
- Una escalada en la tensión política internacional con complicidad de sectores externos.
- La necesidad urgente de reafirmar la legalidad y la protección institucional contra este tipo de ataques.
La llamada de alerta de quien presenció y sufrió el ambiente hostil es una clara advertencia: el mensaje detrás de “¡Fuera la mona!” no es solo un grito. Es una ofensiva que amenaza la convivencia y la legitimidad política. Y el silencio oficial solo alimenta esta división.