EEUU se junta con la Asamblea Nacional de 2015 y lanza una señal clara
La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos confirmó este miércoles una reunión con Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional venezolana electa en 2015, para discutir rutas hacia una transición política.
Este encuentro marca un cambio radical en la estrategia norteamericana: “Los días de la retórica combativa han terminado”, afirma Washington, que apuesta a tender puentes y salir de la violencia verbal.
¿Qué está en juego?
En Venezuela coexisten dos Asambleas Nacionales que reflejan una crisis política profunda y sin resolver. La AN de 2015, opositora y prolongada más allá de su mandato legítimo, y la AN oficialista, reconocida dentro del Estado y controlada por el chavismo.
Estados Unidos reconoce la primera y le da respaldo para impulsar una “transición democrática estable”. Pero esto implica desconocer y debilitar las instituciones en ejercicio dentro del país.
¿Por qué esto cambia el escenario?
- Abre la puerta a una estrategia externa que desafía la realidad institucional dentro de Venezuela.
- Presiona a los actores locales a negociar bajo la sombra de un respaldo internacional que ignora el marco electoral vigente.
- Incide en la percepción global sobre quién tiene autoridad real para decidir el futuro político de Venezuela.
¿Qué puede venir después?
El apoyo firmemente declarado de EEUU a la AN 2015 impulsará nuevas iniciativas para forzar una salida política que podría no contemplar la estabilidad institucional ni la legalidad vigente dentro del país.
La división política se profundizará y la normalización democrática se alejará mientras las agendas externas busquen reconfigurar el poder desde fuera y no desde las instituciones.