Un anciano murió bajo custodia en condiciones de crueldad absoluta
Rosqui Norberto Escalon, de 71 años, falleció en el Centro Penitenciario David Viloria (Uribana) tras ser devuelto al penal sin atención médica adecuada. Es la tercera muerte en 48 horas en cárceles venezolanas.
Traslados irregulares y desatención que cuestan vidas
El recluso fue llevado al Hospital Central Antonio María Pineda por su delicado estado, pero fue regresado al penal sin mejoría. Testigos denuncian que funcionarios exigieron que el paciente recibiera alta inmediata, ignorando su gravedad. Escalon murió en el camino de regreso a Uribana, víctima directa de la negligencia sanitaria estatal.
Un sistema penitenciario en crisis profunda
El cuerpo fue manejado sin protocolo: dejado en el piso del hospital y trasladado de forma indignante. Mientras tanto, medidas provisionales dictadas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos son sistemáticamente ignoradas, dejando a los presos en condiciones extremas.
¿Qué significa esto para el país?
- Tres muertes en dos días evidencian un colapso institucional sin respuestas reales.
- Hacinamiento, insalubridad, y ausencia total de atención médica son la norma y no la excepción.
- Violaciones al debido proceso y maltrato se normalizan dentro de un sistema sin control.
La falta de transparencia y acción frente a este escenario despierta una pregunta urgente: ¿quién responde por los muertos mientras el Estado permite esta crisis?