El petróleo venezolano desaparece bajo el peso del chavismo
Desde 1999, el control político sobre PDVSA ha arruinado la industria petrolera clave del país. Más de un cuarto de siglo de nombramientos basados en lealtades y no en capacidades dejó a Venezuela con una producción en picada y una economía en ruinas.
¿Qué pasó exactamente?
Cuando Hugo Chávez llegó al poder, convirtió a PDVSA en un botín político. El resultado fue un desplome de la producción que ha marcado la peor crisis económica en América Latina.
¿Por qué esto cambia todo?
Porque el petróleo es la base de la economía venezolana. Nadie quiere hablar de cómo la mala gestión política destruyó los ingresos que mantenían al país a flote y, con ello, la calidad de vida de millones.
¿Qué viene ahora?
Si no se desmonta esta lógica clientelar, la recuperación petrolera será imposible. La economía seguirá hundiéndose y la pobreza aumentando. La pregunta es: ¿hay voluntad política real para cambiar este desastre?