Laura Dogu y la ilusión rota: presos siguen y chavismo se fortalece
Promesas incumplidas en Caracas
Laura F. Dogu aterrizó en Venezuela con un objetivo claro: estabilizar el terreno para la transición política. Pero al cumplir sus primeros 90 días, el balance es duro y definitivo.
Los presos políticos siguen tras las rejas
Ni un solo líder militar o político con peso estratégico fue liberado. La ley de amnistía aprobada por la Asamblea chavista no tocó a los verdaderos actores que mantienen el control del poder. El resultado es una supuesta apertura que no cambia la realidad.
El chavismo no solo resiste, se reorganiza
La gestión de Dogu coincidió con un reacomodo institucional del régimen. Cambios en el gabinete que no afectan intereses ni estratégicos ni económicos. Más que debilitar al régimen, esta fase fortaleció su permanencia.
¿Qué dejó Laura Dogu a su salida?
- Presos clave siguen encarcelados.
- El chavismo consolida su control institucional.
- Una imagen diplomática que privilegia negocios sobre transformación política.
La llamada «fase de estabilización» fue, en realidad, un proceso para consolidar el sistema que se pretendía derribar. Si esta pausa no impulsó cambios profundos, lo que viene podría ser una transición más difícil y prolongada.
La pregunta queda en el aire: ¿cómo cambiarán el escenario las estrategias que en 90 días no modificaron el equilibrio de poder, sino solo su fachada?