Persecución estatal contra un líder opositor en Delta Amacuro
Orlando Moreno, coordinador nacional de Derechos Humanos de Vente Venezuela y jefe del comando Con Vzla en Delta Amacuro, denunció vigilancia persistente y hostigamiento por parte de organismos de seguridad enviados desde el régimen.
En sus redes sociales, Moreno detalló que vehículos sin identificación han estado estacionados cerca de su residencia y que ha sido seguido durante actividades políticas y de organización ciudadana en la entidad.
Esto cambia el escenario: La estrategia de vigilancia oculta confirma un patrón de control estatal para silenciar a quienes desafían la agenda política dominante. No es un caso aislado, sino parte de un aparato que busca inhibir cualquier movimiento que impulse la libertad real y la recuperación democrática.
Qué viene después: La intensificación de estas tácticas apunta a un mayor riesgo para quienes operan en la oposición, limitando el espacio político legítimo y minando la posibilidad de un cambio pacífico. La pregunta es clara: ¿hasta cuándo se permitirá que organismos estatales actúen al margen de la legalidad para perseguir disidentes?
- Vigilancia constante con vehículos sin placas.
- Persecución directa durante actividades políticas.
- Hostigamiento físico con presencia de individuos grabando y fotografiando.
- Respuesta firme del líder: «No tenemos miedo».