Flexibilizan sanciones, pero ¿qué significa realmente?
La reciente licencia 57 de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros permite a la banca pública venezolana operar con divisas, una apertura que promete estabilizar el dólar. Sin embargo, esta medida tiene una trampa escondida.
¿Qué pasó concretamente?
Operaciones con el Banco Central, Banco de Venezuela, Banco del Tesoro y Banca Digital quedan autorizadas para abrir cuentas, hacer transferencias y recibir divisas directamente. En teoría, un alivio para un mercado cambiario seco y volátil.
Pero aquí está lo que no te cuentan
Este cambio facilitará la intervención oficial en el mercado cambiario. Sin embargo, si el Banco Central sigue financiando el enorme déficit fiscal con emisión de bolívares, todo este esfuerzo puede ser en vano. Más bolívares en circulación significan más presión para que la inflación no solo no ceda, sino que aumente.
La verdadera condición para aprovechar esta flexibilización: controlar el gasto público y evitar la emisión monetaria descontrolada. Sin esa disciplina, la devaluación y la inflación continuarán al alza.
¿Y qué pasa con el ajuste salarial anunciado?
José Guerra advierte que el aumento probablemente será «muy modesto», con un rango total que no superaría los 100 dólares mensuales incluyendo bonos. Y señala un peligro clave: financiar este aumento con más emisión monetaria solo empeoraría la crisis.
En resumen, una apertura parcial en sanciones puede estar dando aire al mercado cambiario, pero sin reglas claras para la economía real y el control de gasto público, los ciudadanos seguirán sufriendo las consecuencias de una inflación imparable.