La verdad que ocultan sobre las libertades sexuales en la transición venezolana
Libertades sexuales y política: un retraso que cambia todo
La transición en Venezuela no es solo política. Es también social y cultural. Y un tema clave queda fuera del debate: las libertades sexuales.
En las calles, jóvenes usan sin tabúes términos como «marico» incluso entre mujeres. Algo que nadie esperaba y que refleja un cambio social natural, espontáneo y en evolución. Pero la agenda oficial sigue anclada en prejuicios.
El enemigo no es la defensa de derechos, sino la política que paraliza
Los derechos de la comunidad LGBTI no son ideología ni agenda política: son derechos humanos fundamentales. Sin embargo, 27 años de gobiernos autoritarios han frenado cualquier avance real, atados a países que niegan hasta la existencia de la homosexualidad.
El alineamiento con regímenes como Rusia y Bielorrusia ha sumido a Venezuela en un atraso que afecta a toda su sociedad. Incluso Cuba ha avanzado más en respeto y reconocimiento, pese a tener un sistema político similarmente cuestionable.
¿Qué se viene? Leyes urgentes para una libertad verdadera
La transición y la nueva Asamblea deben quitar a los obstaculizadores y convertir el tema de las libertades sexuales en prioridad legislativa. No es un lujo ni un capricho: es un paso fundamental para Venezuela. Sin eso, la salida política será incompleta.
Y no será posible sin un respaldo internacional firme – especialmente de Estados Unidos, cuya ayuda es clave y merece reconocimiento constante.
La gran pregunta: ¿Estamos listos para que la transición incluya también reconocer y proteger derechos que hasta ahora se esconden?